Frikismos

Tengo pendiente un meme (y en la wikipedia) que sí pensaba hacer (¡el primero!, que conste, que no tengo intención de inundaros con ellos… por ahora). Así que me pongo a ello de una vez, que ya ha pasado un mes entero (tampoco es que le vaya a extrañar a nadie que tarde, menos mal).

Mi excusa justificación motivo era que no tenía tiempo en ese momento para andar pensando qué narices tengo yo que haga que alguien me considere friki. Que tengo peculiaridades más o menos acusadas no lo voy a negar, pero eso sería ser un freak a la vieja usanza, que ya no tiene que ver con el concepto de friki . Y además no tengo dos cabezas ni ocho piernas, tampoco nos pasemos:

(Sí, esto es publicidad subliminal de ésa.)

Por ejemplo, no tengo una colección increíble de comics (de hecho, no tengo colección de comics, sólo algún libro de dibujantes/escritores de comics que me gustan), ni de rol, ni de videojuegos, ni juego nada de Warhammer o similares (aunque sí me guste una saga de novelas de Warhammer 40K, Los Fantasmas de Gaunt, que es la hostia y que podría hacer disfrutar -y sufrir- a cualquiera que le guste una buena historia ambientada en la Pirmera Guerra Mundial, la Segunda, la de Vietnam… sin normbrarlas, poniéndoles nombres raros a los lugares y las armas).

Volviendo al tema: que hasta ahora no he tenido un pedido mensual considerable en Amazon que suele incluir cantidades ingentes de rol -como Freakant, adivinad de dónde viene el nombre… no me odies :)-, ni Games Workshop, Generación X o similares han hecho gran negocio conmigo, que es al final lo que parece definir a un friki hoy en día. (Y a quien me mente a partir de ahora el concepto surgido en subproductos televisivos de lo que es un friki… no sé lo que le haré, pero garantizo que deseará no haber caído en ese error jamás. Y tendrá mucho, mucho tiempo para lamentarse.)

Puestos a buscar geekadas y frikadas, me he puesto una sola regla (que no sé si comparten los demás) y era no incluir nada que no me perteneciese. ¿Una tontería? Si vieseis mi estantería de “por devolver” no lo pensaríais. Casi todo son libros de lectura, pero algún manual de algún juego de rol, libro de texto (hebreo, japonés) y alguna película se han colado. Eso sí, todos juntitos en la misma estantería, para al menos no perderlos… Ay.

Empezamos por lo fácil. Lo rolero:

Los únicos manuales que tengo yo (porque de máster, para qué nos vamos a engañar, tengo poco, sólo he masterizado 1 vez (D&D) y he prometido masterizar otras dos (Fading Suns y éste juego, Frankenstein Faktory). Éstos los compré porque me infundieron cariño en las CLN, el de Frankenstein no me digáis…) y de verdad pensaba hacer alguna partidilla. Igual lo hago en éstas próximas, venga, que no todo sea Puerto Rico y Munchkins entre partidas “serias”.

No pueden faltar los dados, fruto de CLNs, claro, y ganas de jugar partidas con dados apropiados:

Los que parecen caramelos irisados los cogí por hacer la gracia de jugar con ellos como hada. Tal cual. Un amigo -Castillo- iba a hacer una partida en la que un personaje era un hada francotiradora, un cruce entre Campanilla y Larkin (uno de los Fantasmas de Gaunt). Castillo me retó, me dijo que era incapaz de interpretar un personaje dulce y cándido y yo me piqué. De ahí surgió el nick sniperfaery, por cierto. Y los dados… pegaban.

Los de hielo pegaban con una bichillo de los hielos de Midnight. Parecía lógico.

Los pequeños de cobre me enamoraron nada más verlos, pero son unos bastardos que deben de estar cargados, así que rara vez salen a jugar, salvo para Cthulhu o similares. Los otros pequeños, azules, más o menos lo mismo un año antes.

Los de metal cayeron a medias con otro amigo y la idea era usarlos en alguna partida en el sistema que estaban “pensando” él, Castillo y alguno más, con tres dados de 6.

El par de chiquitines me lo regalaron mis padres y, lo creáis o no, viene en esa manzana-llavero, que es propaganda de un bar. Toma ya.

El resto responde a necesidades básicas de tener dados para jugar.

Y llegamos a las armas de gomaespuma. No hay muchas (no soy muy dada a pegarme: el juego de “vamos a buscar los dedos de los pies, que es donde vale y no llega el escudo” me toca… la moral), pero mi bo-bastón de los oídos me encanta. Es gordo, poco práctico (es de 1,80m y eso es una medida absurda para que una chica de mi estatura lo maneje) y al cabo de un par de horas lo llevo más como bastón para caminar por el campo que como arma presta para la acción. Eso sí, es la primera (y única, por ahora) que he hecho pensando lo que quiero en vez de por la inercia de “conviene una daga, conviene una espada” y le tengo cariño. Además dio para intimidar un poco, lo cual me venía perfecto para no tener que usarlo de verdad.)

Consumismo

Porque ya me diréis cómo se llama a esto…

El llavero que me lleva acompañando ya como seis o siete años, desde que perdí el Ryoga que me habían regalado (qué apropiado…). Sí, es el Space Jockey. Al menos fingid la cara de sorpresa.

Y la niña de mis ojos, mi reina Alien, no me digáis que no es preciosa:



Conste que fue un regalo de cumpleaños. Un regalo que no os cuento qué efecto tuvo, que hay menores.

Y otro regalo de cumpleaños, de los mismos amigos que la reina, un año después:

Qué voy a decir, no me gustan los bebés, pero algunos tienen su aquél.

Y otros dos regalos:

Pinhead y T’Pol. [Insertar coñas varias.]

Y esto ya no fue un regalo, sino consumismo puro y duro. Luis Royo me encanta, por muy de vuelta y media que lo pongan los de Bellas Artes. Cuando quiero algo realista, no me voy a un comic ni a un dibujante de ambientaciones postapocalípticas, medievales, cyberpunks o fantásticas precisamente, así que me da igual su concepto de anatomía humana.

Geekadas

El relojito así ha pasado de mi pantalla a mi mesa.

Lo que estáis viendo es mi cuaderno de japonés. (Pero no cuenta mucho porque ahora las clases están de parón, puesto que en la Escuela este año ya no dan clase y se me ha pasado el plazo para la Escuela Oficial de Idiomas, que era la única alternativa que se me ocurría.) Como veréis, no me he acostumbrado a escribir nada verticalmente (ellos escriben como les sale de las narices: vertical y horizontalmente).

Inicialmente, fue porque me atraía la idea que tenemos en occidente de la cultura japonesa (y que luego descubres que tampoco se parece tanto a la real hoy en día). Mentira. Incialmente fue porque me hacía ilusión pillar las frases más tontas y simples en los animes y me encanta el manga. Pero lo otro es lo que digo más a menudo, que queda mejor.

También en su momento intenté aprender un poco de Quenya (un infierno para cualquier cosa que no sea ver las raíces de los nombres según vienen en el Silmarillion y poco más) y Tengwar -porque yo también tuve 16 años una vez y me bebí el Señor de los Anillos-, pero nunca llegué a ser capaz de pasarme notitas en español escrito en notación Tengwar, como Javito (sí, el que algunos conocéis)… Ni de lejos. Es lo que me frena a la hora de intentar el finés, que me suena precioso, pero la idea de que al fin y al cabo Tolkien basó una buena parte del Quenya en él ya me asusta. Y retomar el danés es una idea que sigue estando ahí, en forma de librito cómodamente colocado encima del escritorio, pero hace más de tres lustros que dejé Dinamarca y de todas formas nunca llegué a poco más que entender y a hablar una chispa, con que mis posibilidades son escasas. También tuve curiosidad por el hebreo antiguo, por lo que secuestré un libro de texto de Castillo, pero sólo he llegado a ver el alfabeto y un poco de la pronunciación… es decir, casi nada. (Sí, tengo alguna obsesión rara con los idiomas – más con los que no parece que vayan a serme de mucha utilidad – pero nunca me llega la obsesión a tanto como para trabajarlo, manejarme un poco y empezar a disfrutarlos de verdad.)

¿Friki yo? Pues según. Bromeo con ello, con lo frikis que somos los del CROM, blablabla. Pero está claro que tampoco es para tanto: ¿veis que haya tenido que fotografiar la casa directamente? No, he podido coger tranquilamente las cuatro cosas curiosas que se me han ocurrido y sacarles una foto. Eso sí, podéis criticar lo de los vivos y las armas de gomaespuma lo que queráis.

Update: Casi me olvidaba, esto originalmente era un meme, así que se supone que ahora toca nombrar/enmarronar a otros, ¿no? Vamos a ver, seguro que me interesa ver las frikadas que quiera mostrar cualquiera que pare por aquí y le dé por hacerlo.

~ por nushh en 2006/06/27.

14 comentarios to “Frikismos”

  1. jajaj ^_^

  2. A mí también se me ha pasado el plazo de la EOI.

  3. Wow… es este post puedo realmente brillar. Pero para demostrar mi lado friki necesito estar en mi casa donde tengo acceso a mis cosas. Lo iré preparadno🙂

    Aunque puedo empezar con la conclusión: Friki yo? Pues no lo sé, pero si lo fuera sería de las mejorcitas cosas que soy…además friki o no, incluso sería un friki rarito ;p (puestos a desentonar, se desentona del todo… no?) Pero preferiría que me respondierais los que me conoceis😀

  4. Odisseo

    Si te gustan warhammer, el señor de los anillos y los wargames con miniaturas en general, échale un vistazo a mi web http://dragontuerto.blogspot.com/

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