Jugando a la guerra

A ver, que yo lo entienda:

  • te metes en el ejército voluntariamente,
  • te conviertes en un soldado profesional con tu sueldo de carne de cañón descerebrada… pero profesional;
  • además, te has metido -repito una y mil veces, voluntariamente- en la época de las sucesivas guerras del Golfo, Afganistán…;
  • de hecho, como cabía esperar, te mandan a Afganistán.
  • Una vez allí… “Uy, devuélvanme a casa, que me he quedado embarazada”.

Diez en seis meses.

¿Qué pasa, que el ejército no permite el uso de condones? ¿…O era una acción de maternidad planeada y responsable? Lo entiendo: viste Afganistán como combatiente y decidiste que era el mejor entorno para traer un crío al mundo. Va a ser que, aunque hayan tenido que ir reduciendo el cociente intelectual mínimo para la entrada en el ejército, les está llegando gente de lo más brillante.

Hace años leí que si tus acciones en el extranjero provocan que te deporten de vuelta a España, no recuperas tu pasaporte. No he comprobado cómo de cierto era entonces ni qué ocurre realmente hoy por hoy (sobre todo dado que podemos recorrernos la UE sólo con el DNI), pero una medida parecida me parecería absolutamente lógica.

De la misma manera, tengo curiosidad por saber qué clase de consecuencias tendrá la falta de responsabilidad que han mostrado esas diez mujeres.

Aquí la gente se mete en el ejército como quien juega con sus muñecos. Y que lo piense hasta yo, que no soy precisamente amiga de lo militar, tiene guasa.

~ por nushh en 2009/11/22.

4 comentarios to “Jugando a la guerra”

  1. ¿El ejército? Pero eso es lo que anuncian por la tele que te permite hacer rafting y bajar desde helicópteros con cuerdas y ayudar a negritos fotogénicos, ¿no?

  2. Pienso que con tal de que vayan, el ejército puede estar dispuesto a aceptarlo. Y no estoy seguro de que en esas condiciones, alguien sea capaz de tomar decisiones con calma.

  3. @Rinzewind:

    Eso mismo. Y, en el peor de los casos, tu sargento es Clint Eastwood, con buen fondo.

    @Aquiles:

    Igual tienes razón y al ejército le compense. Lo segundo… no lo creo.

    Me explico: como tía (con pocos instintos maternales, pero tía al fin y al cabo) te aseguro que una mujer ni de coña decide quedarse embarazada en medio de una guerra o una situación de peligro (salvo que piense que sacará provecho, siendo devuelta a casa, por ejemplo). Cuestión de instinto de supervivencia: tu cuerpo sabe que va a ser más débil durante meses.

    Igual te refieres a que sólo estaban pensando en un polvete que les salió rana: ya son ganas; ante la duda, fijo que tu cuerpo (que no sabe de condones) te dice que lo dejes para momentos más tranquilos.

    • no, en realidad pensaba en lo mismo que piensas tú, pero no tanto como un acto puramente egoísta, sino como una reacción a una situación extrema. Me pueden matar, luego me embarazo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: